El positivismo lógico surge, a partir del proyecto del Círculo de Viena, aspirando a la conformación de una filosofía científica, en la cual las matemáticas y la lógica, así como la física, fueran los grandes modelos para toda forma de discurso científico. Los elementos anteriores permitían configurar el Principio de Verificación, que es la característica esencial del positivismo lógico. De hecho, el objetivo fundamental de la metodología era formular y legitimar una regla de aceptación de los enunciados conforme a la convicción fundamental según la cual una proposición científica debe ser aceptada sólo cuando es verdadera y elaborada a partir de fenómenos observados.
Este enfoque utiliza la lógica o razonamiento deductivo, que comienza con la teoría y expresiones lógicas denominadas Hipótesis, que el investigador somete a prueba probabilísticamente, mediante diseños experimentales y análisis estadístico de datos y obtiene conclusiones Teorías, o Leyes. Se basa en un tipo de pensamiento deductivo, que va desde lo general a lo particular, utilizando la recolección y análisis de datos para contestar preguntas de investigación y probar hipótesis establecidas previamente. Procede de las ciencias naturales y concede una gran importancia al cumplimiento del método científico y a la validez y confiablidad de la investigación para garantizar el rigor científico.
En el plano ontológico, es decir donde se define la naturaleza del objeto de estudio, para el positivismo sobre el cual se fundamenta el método cuantitativo, la realidad es fáctica, externa y objetiva (fenómenos observables), independiente del sujeto investigador, es única, medible y fragmentable. La realidad existe fuera del investigador y se encuentra dirigida por leyes naturales. El supuesto ontológico se fundamenta en la idea de la externalidad del mundo empírico.
En los postulados positivistas (y luego en el denominado método cuantitativo) los fenómenos a estudiar se conciben con una existencia externa al sujeto cognoscente. Sujeto y objeto son independientes en su existencia y su devenir. Este principio de independencia va a sustentar, por un lado, la objetividad del conocimiento y, por otro lado, una concepción de la verdad. Es decir, la objetividad del saber científico está garantizada por el carácter externo de la realidad a estudiar, la cual posee una verdad propia que puede ser conocida. En tanto cognoscible, la verdad del objeto se vuelve alcanzable para el sujeto. Pero la misma sólo podrá ser alcanzada a través de los procedimientos que el Método Científico establece.
Mientras, en el plano epistemológico, o la forma como se acerca el investigador al objeto de estudio o como lo conoce, resulta esencial para el investigador mantener una postura distante que le otorgue objetividad a la investigación, existiendo una dualidad o separación entre el sujeto y el objeto de estudio. Existe independencia del objeto a conocer respecto del sujeto cognoscente, basada tanto en la existencia autónoma de ambos como en la decisión consciente del sujeto de no afectar con sus valores el proceso del conocer científico.
La externalidad y la autonomía entre sujeto y objeto permiten elaborar una ciencia empírica, cuya meta es descubrir en los hechos las regularidades que darán explicación a los fenómenos particulares. La posibilidad de detectar regularidades empíricas permite elaborar enunciados generales que adoptarán la forma de leyes que darán lugar a la explicación de los fenómenos estudiados. Dado que el Método Científico es considerado uno solo, común a todas las ciencias, su objetivo también es común a todas las ciencias.
Según Fernández y Pertega (2002) la investigación cuantitativa trata de determinar la fuerza de asociación o correlación entre variables, la generalización y objetivación de los resultados a través de una muestra para hacer inferencia a una población de la cual toda muestra procede. Tras el estudio de la asociación o correlación pretende, a su vez, hacer inferencia causal que explique por qué las cosas suceden o no de una forma determinada.
De acuerdo a Sabino (2000), inferir significa sacar consecuencias de un principio o supuesto, de modo tal que dichas conclusiones deban ser asumidas como válidas si el principio también lo es. La inferencia opera una vez formulada una hipótesis o premisas se deducen de ella posibles consecuencias prácticas que son luego sometidas a verificación; sin embargo, la hipótesis misma no se prueba, ni se confirma, sino las consecuencias deducibles de ella. A este tipo de razonamiento operacional se le llama Modelo Hipotético Deductivo y, de acuerdo a Padrón (2007), esta secuencia lógica va de los hechos al problema, del problema a las hipótesis, de las hipótesis a las teorías, y de las teorías al modelo.
Existen, y continúan en desarrollo, una variedad de enfoques epistemológicos, cuya escogencia pertinente permite un acercamiento más preciso a la realidad, explicando de manera descriptiva y profunda los hechos socioeconómicos, y generando recomendaciones más fructíferas para ponerlas en práctica. La posición epistemológica está estrechamente ligada a los supuestos ontológicos y es posible a través del cruce de estas variables encontrar el enfoque correcto para la naturaleza del conocimiento que se desea generar y la relación entre el que conoce y el aspirante a ser conocido.
Es de resaltar que, en las cinco dimensiones de los paradigmas que orientan la investigación científica y que forman parte de toda construcción de conocimiento como son la ontología, epistemología, metodología, ética y política, se han desarrollado avances significativos y la ubicación de la investigación en el lugar que le corresponde garantiza en cierta medida su éxito al encontrarse satisfactoriamente fundamentada.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
Archenti, N. (2016). Metodología de investigación en las ciencias sociales. Disponible: http://www.iaeu.edu.es/estudios/postgrado-en-metodologia-de-la-investigacion-en-ciencias-sociales/metodologia-de-la-investigacion-en-ciencias-sociales-metodo-cuantitativo/
Fernández, P., Pertega, S. (2002). Investigación cualitativa y cuantitativa. Disponible: https://www.fisterra.com/mbe/investiga/cuanti_cuali/cuanti_cuali.asp
Jaramillo, L. (2003) ¿Qué es epistemología?
Padrón, J. (2007). Tendencias epistemológicas de la investigación científica en el siglo XXI. Disponible: http://dialnet unirioja.es/
Sabino, C. (2000). El Proceso de Investigación. Buenos Aires: Edit. Lumen
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