Así transcurren mis días, entre estas dos enfermedades o condiciones como prefieren llamarlas algunos, Yo no le veo diferencia la verdad. La primera condiciona la vida de mi madre, con 15 años de diagnostico, y la segunda condiciona la vida de mi hijo diagnosticado casi al mismo tiempo.
Ya casi no cuento esta historia porque inmediatamente aparece en la cara de la gente, aun sin quererlo, la sombra de duda sobre que habrá hecho esta familia para que dios, el dios de ellos claro esta, los este castigando de esta forma. Otros dirán que esa es mi lectura interior que reflejo en los pensamiento de los demás. No lo se, tal vez si.
Lo cierto es que a tres años casi de la muerte de mi única hermana a causa de una enfermedad desconocida, sigo preguntándome que voy hacer si al final me entero que era cierto que dios existía y permitió que en mi familia pasaran tantas cosas. En mi eterno afán por investigar inclusive encontré a alguien que decía que si un enfermo de esquizofrenia se llegaba a curar inmediatamente se moría. Requetecondenada dopamina. Ese tendría que ser mi peor insulto publicable mil veces.
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