Navidad eres tú

"Navidad eres tú, cuando decides nacer de nuevo cada día y dejar entrar a Dios en tu alma. El pino de Navidad eres tú, cuando resistes vigoroso a los vientos y dificultades de la vida. Los adornos de Navidad eres tú, cuando tus virtudes son colores que adornan tu vida. La campana de Navidad eres tú, cuando llamas, congregas y buscas unir. Eres también luz de Navidad, cuando iluminas con tu vida el camino de los demás con la bondad, la paciencia, alegría y la generosidad.
Los ángeles de Navidad eres tú, cuando cantas al mundo un mensaje de paz, de justicia y de amor. La estrella de Navidad eres tú, cuando conduces a alguien al encuentro con el Señor. Eres también los reyes Magos, cuando das lo mejor que tienes sin importar a quien. La música de Navidad eres tú cuando conquistas la armonía dentro de ti. El regalo de Navidad eres tú, cuando eres de verdad amigo y hermano de todo ser humano. 
La tarjeta de Navidad eres tú, cuando la bondad está escrita en tus manos. La felicitación de Navidad eres tú, cuando perdonas y reestableces la paz, aun cuando sufras. La cena de Navidad eres tú, cuando sacias de pan y de esperanza al pobre que está a tu lado. Tú eres, sí, la noche de Navidad, cuando humilde y consciente, recibes en el silencio de la noche al Salvador del mundo sin ruidos ni grandes celebraciones; tú eres sonrisa de confianza y de ternura, en la paz interior de una Navidad perenne que establece el Reino dentro de ti. Una muy Feliz Navidad para todos los que se parecen a la Navidad". Hermoso mensaje del Papa Francisco. Feliz Navidad para Ustedes y sus familias, que la paz y el reencuentro con los otros y con nosotros mismos sea el camino que nos siga guiando. Un abrazo.

Mi vida con Parkinson

Recomiendo este libro: Mi vida con Parkinson, es como un auto-retrato, se nota el esfuerzo en plasmar una realidad con mucho tacto y hasta con afecto por las personas que padecen la Enfermedad de Parkinson y sus familiares.

"Los cuidadores son el motor del cuidado, y por tanto, deben atender también sus propias necesidades y cuidar de sí mismos. Muchas veces se sienten culpables al atender sus propias necesidades porque piensan que están actuando de un modo egoísta, y no se dan cuenta de que cuidándose a sí mismos están cuidando mejor a su familiar. Si no lo hacen, tendrán más posibilidades de enfermar o, al menos, de ver reducidas sus energías físicas y mentales. Y, si esto ocurre, ¿quién cuidará de su familiar? Cuando los cuidadores se exigen demasiado y descuidan sus necesidades personales, el propio organismo tiene "mecanismos de alarma" que le indican que está demasiado cansado o superado por alguna situación y que es el momento de empezar a cuidarse mejor. 
• Problemas de sueño (despertar de madrugada, dificultad para conciliar el sueño, demasiado sueño, etc.) 
• Pérdida de energía, fatiga crónica, sensación de cansancio continuo, etc. 
• Aislamiento. 
• Consumo excesivo de bebidas con cafeína, alcohol o tabaco. Consumo excesivo de pastillas para dormir u otros medicamentos.
• Problemas físicos: palpitaciones, temblor de manos, molestias digestivas.
• Problemas de memoria y dificultad para concentrarse
• Aumento o disminución del apetito.
• Irritabilidad.
• Cambios frecuentes de humor o de estado de ánimo.
• Dificultad para superar sentimientos de depresión o nerviosismo.
• No admitir la existencia de síntomas físicos o psicológicos que se justifican mediante otras causas ajenas al cuidado".

11 de septiembre


Faltan pocas horas para que termine este 11 de septiembre aquí en Venezuela y como todos los años recuerdo que un día como hoy, pero del año 1973, mi vida cambió para siempre. Para muchos fue el final de sus vidas, para otros un largo viacrucis de rabia, dolor, ira contenida y frustración frente a todo lo que en Chile ocurrió.

Para mí,  dejando entre paréntesis, las heridas físicas y emocionales de mi padre, significó la crianza en un país extraño, con otras costumbres, con otra cultura,  sin primos, sin tíos, sin abuelos y sin amigos. El estigma de una soledad material y espiritual que ha sido mi eterna compañera de viaje, el desapego y desarraigo, la vida errante y el sentido de no pertenencia al hogar.

Durante años he tratado de pensar en términos colectivos y sociales, huyéndole lo más que puedo a la naturaleza de mi historia. Hoy tratando de ser sincera quiero manifestar mi indignación frente a la pregunta que no me hicieron, por las decisiones que se tomaron sin pensar en mi, por mi derecho a vivir en mi tierra y con mi gente, con la gente que entiende el uta oh y el buuuh, que le pega el frío del invierno y el calor del verano, que se comen una empanada en este mes y un mote con huesillo que extraño con el alma.

De nada sirve reclamar injusticias pasadas, pero solo para vaciar mi copa antes de que suene la campanada, quiero expresar mi tristeza, esa que me dejó de herencia la dictadura, por ustedes los amigos que pudieron ser, por mi familia que ya no está, y por mí y la vida que no fue. 

Nunca es tarde


Mientras existamos en esta vida, nunca es tarde para decir te amo, te amo madre, padre, hijo, hija, amigo, hermano...te amo hermana. Nunca es tarde para borrar silencios, para perdonar y ser perdonado, porque la vida concede esas oportunidades a veces, pero a veces ya no.

Quisiera solo un minuto cerca de ti nuevamente, solo para abrazarte, solo para decirte que te entiendo, que el cariño no se borró con los errores, para darte las gracias por las risas, por las lagrimas, por la compañía, gracias por ser parte de mis recuerdos y por haber formado parte de los tuyos.

No sé si existe otro lugar después de este, no se si allá te encontraré, solo quisiera tener tiempo de decirte nuevamente que te amo, que si volviera a nacer, lo haría cerca de ti y seguramente te amaré. No pude despedirme de ti ese día, sabía que te ibas y no pude quedarme.

Hoy, después de saber cómo es la vida sin ti, me quedaría solo para decirte, adorada y dulce hermana que te amo. 


Aprendizaje Emocional

Aprendí la importancia de saber hacia dónde voy, para no caminar en círculos, y terminar en medio de ninguna parte. Aprendí a respetarme y a respetar a los demás, incluidos aquellos que no tienen la razón, para que no me humillen luego sobre la base de mis decisiones.

Aprendí a no crear ideales que no traen consigo acciones para demostrar su valides. Aprendí a hacer siempre lo que me produce alegría después que lo haga, sin culpas ni remordimientos, porque no lastimé a nadie, incluida yo misma. Aprendí a escuchar en mis silencios, y a hablar hasta el cansancio sin importar quién me escucha. 

Aprendí a no desesperarme, y  a no tener premura por llegar a ninguna parte, porque el punto final es siempre el mismo y lo interesante es el paisaje del camino. Aprendí a visualizar en verde, y a creer en ángeles sin esperar que me resuelvan la vida, sino que solo existan haciendo el inmenso universo, más hermoso, más humano y más divino, haciendo que la palabra vivible tenga sentido y resulte asombrosamente entendible.

Aprendí a pensar en el amor como algo posible, no como historias asombrosas, no como ilusiones imposibles, sino como el abrazo fuerte que te anima y reconforta, como la palabra dulce que te llega cuando más la necesitas, como el amigo, como la hermana, como el hijo, como la madre.
  

Sublimación del dolor


No soy experta en la materia, ni psicóloga, ni ayudante de nada, tampoco soy artista de ningún tipo; sin embargo, leí hace poco sobre la sublimación del dolor y el concepto hizo eco en mi mente, y no me abandonó hasta que pude extraer porque había llegado hasta el. 

Aparentemente, según los expertos, somos capaces de resistir muchas cosas que ni siquiera imaginábamos, el dolor no nos define sino como reaccionamos ante el y lo superamos. Sublimar el dolor significa transformarlo en algo positivo, suavizarlo y exteriorizarlo, generalmente bajo una forma única y singular de expresión. 

No hay situaciones ni etapas en esta vida de la que podamos escapar tarde o temprano terminamos viviéndolas. Es por ello que cuando somos hijos debemos ser los mejores hijos del mundo para que después la vida no nos coloque en situación de dependencia y aprendamos en otras instancias, el respeto y agradecimiento a nuestros antepasados, el respeto a la autoridad, el respeto por nuestros valores y el respeto propio.

Cuando somos hermanos debemos ser los mejores hermanos del mundo para que luego la vida no nos coloque en una situación donde debamos aprender camaradería, colaboración, orgullo de formar parte de una ecuación indivisible.  Cuando somos madres, ser las mejores madres del mundo, para que luego la vida no nos enseñe que la importancia de la responsabilidad de nuestros actos, las consecuencias de nuestras acciones, ejemplo y praxis de nuestras teorías y  sostén de los que dependen de nosotros.

Cuando somos amigos debemos ser los mejores amigos del mundo, practicando la empatía y la compasión, para que la vida luego no nos enseñe la lealtad y la fidelidad, la tolerancia y el compañerismo. Cuando somos pareja debe ser el con un amor inmenso, para que luego la vida no nos enseñe la soledad y la tristeza de la pérdida, la valoración de otro ser humano, el vacio del silencio lleno de palabras que nunca se escucharon.

No es fácil reconocer el error, pero es siempre el primer paso. No es fácil entender que las palabras no se las lleva el viento y que lo dicho y hecho perdura por siempre. No es fácil, no culparnos por el camino no andado y las decisiones tomadas y no tomadas. No es fácil, pero es posible. La vida no viene con instrucciones, pero si con advertencias. Algunos las ven, otro no. Después de todo como dice el poeta: "cada lagrima enseña a los mortales una verdad".

La Ley de la Espontaneidad

Créalo, este ensayo es académico y es tan real y tan exacto como Usted y como yo:
"Si la vida surgió de manera espontánea, para vivir en armonía con la naturaleza, es necesario vivir de manera espontánea, para ello es necesario destruir todos nuestros temores, y todas nuestras ideas acerca de la vida, acabar con nuestros planes, y estar dispuesto a dejarnos maravillar con los momentos inciertos que nos presenta la vida. 

Nuestra especie, los seres humanos, no planificamos evolucionar, la evolución fue un proceso espontáneo, que se dio bajo ciertas condiciones y que permitió que nuestro antepasado mas remoto el “Ramapitecus”, que apareció y vivió hace nueve millones de años en los árboles, fuera poco a poco cambiando, pues, el desarrollo de la naturaleza y por ende el desarrollo de la materia, generaron condiciones externas a este antepasado nuestro, que permitieron que nuestra especie fuera evolucionando sin que ella lo planificase.

Pronto caminaría erecto, y posteriormente comenzaría a desarrollar su inteligencia racional, entonces, en un momento determinado, sin darnos cuenta este Ramapitecus, terminó convirtiéndose en el homo sapiens, que somos nosotros, pero que aún seguimos evolucionando de manera espontánea, nadie está planificando hoy nuestra evolución, sin embargo seguimos evolucionamos debido a nuestra praxis social.

Con respecto a nuestros sentimientos, el fluir de manera espontánea, también debe de ser respetado por nosotros; si una persona no te ama, no fuerces jamás ese amor, cuando algo no fluye de manea natural, cuando algo no nace de manera espontánea, esa relación está condenada al fracaso, no puedes, ni debes planificar conquistar a una mujer, porque cuando dos personas son compatibles se reconocen desde el primer instante, la sensualidad fluye de manera natural entre dos seres complementarios.

La sensualidad se reconoce por el olfato, que es nuestro sentido más primitivo, es parte de nuestro ser animal, nuestro olfato nos permite reconocer a la persona de cuyos poros brota sensualidad, sensualidad que no brota por cualquier ser humano, sino por la persona que nos atrae, nuestro cerebro ha aprendido a controlar nuestros instintos primitivos, y en este proceso de aprendizaje, la mente que todo lo racionaliza, nuestra mente que tiene muchos porqués, muchas razones, muchas ideas, muchos prejuicios, ha opacado al olfato, razón por la cual no podemos reconocer el aroma del amor de manera fácil, pero si buscas en vuestro interior, sabrás reconocer a esa persona, que no necesita ser conquistada, simplemente reconocida.

Si vamos en contra de la espontaneidad en el amor, estaremos condenados a la soledad, sufriremos, de hecho que sí, porque el dolor y el sufrimiento son parte de nuestras vidas, de nuestro aprendizaje como seres humanos, no debemos de huir de él, pero es necesario que después de estas experiencias amargas, nos entreguemos completamente a desarrollar la capacidad de poder reconocer el amor espontáneo, para encontrar un amor verdadero, un amor duradero, que resista vivir en la pobreza, que supere la inmadurez de la pareja, que resista las carencias materiales, que haga oídos sordos a los prejuicios de la sociedad.

Un amor autentico, es capaz de llegar al sacrificio por la pareja, un amor espontáneo se prolonga con los hijos, el amor de dos da origen a nuevas vidas, las cuales recrean con su existencia ese amor espontáneo, y estos nuevos seres vivirán por tanto en un entorno lleno de amor, se sentirán amados y no rechazados, amarán su niñez, y cuando crezcan serán mejores personas que sus padres, porque tendrán menos momentos tristes que recordar, y su vida en familia se habrá convertido en el mejor ejemplo para formar su propio hogar. El amor verdadero nos permite vivir en armonía, el amor espontáneo no necesita de riquezas materiales para encontrar la felicidad.

La vida sigue fluyendo. La vida es algo entre tú y yo, los árboles siguen creando oxígeno y tú lo respiras. Si desaparecen los árboles, desaparecerás tú. Los árboles seguirán transformando rayos cósmicos en alimento, pues eso es lo que son las frutas y hortalizas. Si desaparecen, tú dejaras de existir. Crean alimento para ti de manera constante, así es como existes. Lo verde está en un proceso continuo de crear alimento para ti; dependes de ello.
 
La vida sigue fluyendo de manera espontánea mientras escribo estas líneas, seguiría fluyendo de igual manera si no las escribiera, alguien está creando en este mismo instante una melodía, que escucharas luego tomando un café, y rozando la mano de una mujer con sensualidad de la cual te enamoraras después, la vida sigue fluyendo mientras lees estas líneas, y esa melodía la escucharéis después viajando, y una nostalgia te invadirá, cuando la música te traiga a la mente el recuerdo de ella, que ahora es el vuestro, y la vida, la vida sigue fluyendo, no se detiene por ti, por vuestro dolor, por vuestras añoranzas, simplemente fluye, porque es espontánea".



 

Esa cajita

Solo una cajita me quedó de ti. De tu vida, de tu sonrisa, de tus dichos, de tu picardía. Al final eran lágrimas, reproches, tristeza, grito...