Esa cajita

Solo una cajita me quedó de ti. De tu vida, de tu sonrisa, de tus dichos, de tu picardía. Al final eran lágrimas, reproches, tristeza, gritos, dolor. En esa cajita no solo estás tú, estoy yo también. Tú no recuerdas que estás ahí. Yo recuerdo que estamos las dos.

Mirando una cajita de madera paso ahora mis días y mis noches. Solo el sabor salado de mis ojos, me recuerda que yo estoy fuera y tú ya no estás. No sé cuándo me permitirán entrar para estar contigo, no sé si tú quieres que yo esté ahí. Te necesito viva, pero Dios en su inmenso y permanente sarcasmo dice que no.

Vivir esperándote es morir cada día, pero nunca fue más dulce la muerte que cuando pienso que pronto algún día volveremos a vernos amada mía. Recuerdame en tus pensamientos por favor, esa parada al lado de tu cajita soy yo, tu hija.

Planificación Empresarial

En todo tiempo y lugar la sociedad ha organizado su funcionamiento de acuerdo a un plan determinado, sin embargo, el carácter científico de la planificación surge durante el siglo XIX, ligado a la evolución del conocimiento y a su aplicación en distintos contextos.  Antes del siglo XIX, había prevalecido un tipo de planificación distinto, que tendía a imponer un orden racional, euclidiano sobre las formas orgánicas de la naturaleza, siendo los ingenieros y arquitectos sus principales practicantes.

Desde la práctica, es a partir de la gestión industrial cuando Taylor y Fayol intentan disminuir el empirismo en las empresas mediante un método científico en el que interviniera la planificación como función e instrumento de la dirección. Las raíces ideológicas de la planificación se encuentran en los trabajos de Saint-Simón y Comte, en los que por primera vez, toma la forma de una ciencia al servicio de la humanidad.

Matus (1972) afirma que, la planificación se inserta en América Latina en la década de 1940 y aparece como el proceso intelectual que explora el futuro mediante una metodología de proyecciones, contrastando con lo acontecido en los países socialistas y con el inicio de la planificación en la Europa de la postguerra. Bajo el sistema capitalista, en los países desarrollados, se utiliza la planificación como mecanismo de cálculo que implementa la orientación al corto plazo basada en el mercado. En los países subdesarrollados en cambio, afirma Matus, la planificación surge como un proceso a largo plazo dirigido a comprender el subdesarrollo para lograr el desarrollo.

Para Saavedra (2003), se pueden apreciar tres grandes enfoques o corrientes de pensamiento relacionadas con la planificación. En primer término, la corriente relacionada con la teoría de la toma de decisiones racionales, la cual hace énfasis en identificar y solucionar problemas, analizar y seleccionar alternativas de solución maximizando la función objetivo sujeta a una serie de restricciones, por lo cual debe seleccionarse la alternativa u opción que contribuya de mejor manera a resolver el problema de forma coherente con la visión, los objetivos, las metas deseadas y posibles y los recursos disponibles.

En segundo lugar se encuentra el enfoque que considera a la planificación no solo como el proceso técnico, sino también político, facilitador de la participación y concertación entre los distintos actores sociales, ya que planificar y gobernar depende recíprocamente, proporcionándole un carácter lógico a las decisiones políticas.   El tercer enfoque se basa en la teoría de los sistemas, utilizando la informática y los sistemas de información para entender las relaciones de interdependencia entre la realidad y los subsistemas que lo integran. 

La Planificación empresarial

Considerando los distintos enfoques sobre planificación, la evolución histórica y adaptación al contexto de este concepto, se deducen algunos elementos comunes  de aplicación general como: (a)  la planificación es una anticipación al futuro, definida como un intento de  predecir la cadena de consecuencias causa efecto en el tiempo, no se trata de la toma de decisiones para el futuro, sino de analizar el futuro para fundamentar decisiones del presente, y (b) la incertidumbre de lo que pueda ocurrir en el futuro exige que la planificación deba definirse como una estructura flexible que integra planes, programas y actuaciones que afectan a los distintos niveles y personas,  reflexionando en lo que funciona y en lo que no funciona en la situación presente.

De tal manera que la planificación es un proceso continuo y unitario que se desarrolla a través de tres sub-procesos secuenciales: el analítico, el normativo y el operativo; conteniendo una dimensión ideológica, consecuencia de las opciones subjetivas que se tienen que tomar, concentrándose las diferencias, no tanto en las técnicas de planificación, como en el estilo de desarrollo que ellas propongan.

La estrategia empresarial toma impulso en los años cincuenta, cuando los temas importantes en esta área giraban en torno a las finanzas y el control presupuestario, evolucionando hacia las estrategias de innovación y crecimiento en la medida en que las nuevas tecnologías dinamizan los escenarios de competencia empresarial. A nivel de las organizaciones se considera fundamental que los directivos de la empresa fijen tanto los valores, misiones, visiones y objetivos a largo, mediano y corto plazo.

De tal forma, se podrán fijar las metas a realizar dentro de determinados períodos de tiempo a los efectos de hacer factible objetivos superiores. Los valores, misiones y visión de la organización resultan de importancia fundamental a la hora de juzgar las diversas estrategias a implementar en función de su compatibilidad o no con los objetivos superiores de la empresa. No planificar es planificar para el desastre.

Las funciones de la gerencia en organizaciones competitivas, y que aprenden, pueden agruparse en escenarios que incluyen la Planificación y la Gestión. De hecho una de los mayores avances en el área de la planificación es la creación de la planificación estratégica automatizada que consiste en permitir una evaluación rápida de las consecuencias financieras de muchos supuestos que permiten a las organizaciones analizar el impacto potencial de diversas estrategias alternativas, siempre bajo la premisa que establece que “no planificar es planificar para el desastre”.

De acuerdo a Fernández (2004), en la actualidad existen una gran cantidad de modelos de planificación y dirección estratégica, siendo uno de los pioneros el desarrollado por Stanford Research Institute, entre 1960 y 1970 a raíz de una investigación realizada con la lista de 500 empresas de la revista Fortune. De acuerdo a este esquema el proceso de planificación consta de las siguientes fases: (1) fijación de fines: misión, visión valores, políticas; (2) análisis externo del sector, (3) análisis externo de los productos y del mercado; (4) análisis interno de los temas estratégicos: inventario, jerarquización, selección y análisis de los temas estratégicos; (5) análisis interno: presentación de varias herramientas para su análisis.

Las primera cinco fases constituyen lo que tradicionalmente se ha llamado análisis o diagnóstico de la situación, fase de importancia fundamental por la cantidad de información que puede recogerse sin saber exactamente qué hacer con ella. En cuanto al análisis externo, el modelo más conocido y eficaz es el de las cinco fuerzas de Porter, en el cual se califican las cinco fuerzas que intervienen en el mercado como: la amenaza de nuevos entrantes, las rivalidades de los competidores actuales, la amenaza de aparición de productos en la competencia, el poder de negociación de los clientes y el poder de negociación de los proveedores.
 
Para el análisis externo de los productos y mercados se utilizan dos modelos: la curva de la fase de vida de los productos y la matriz de productos-mercado de Ansoff. En cuanto al análisis interno la herramienta más difundida es el Modelo FODA (en Latinoamérica por sus siglas: Fortalezas, Oportunidades, Debilidades, Amenazas

Las fases sucesivas del Stanford Research Institute son: (6) previsiones y escenarios, (7) alternativas estratégicas, (8) matrices de cartera, (9) reflexión estratégica. Las fases 6 a la 9 del Modelo de Stanford es lo que generalmente se denomina: Determinación de las premisas. Esta fase corresponde suposiciones consistentes, para realizar los pronósticos del futuro, fijar las políticas clave y desarrollar los planes de la empresa.

Las últimas fases del Modelo de Stanford son: (10) planes contingentes, (11) programas y presupuestos, (12) sistemas de información, y (13) organización para la planificación. En la fase 10 se investigan y determinan los posibles planes alternativos, se evalúan y se escoge el mejor. Las fases 11 a la 13, constituyen el final del proceso convirtiéndose todos los planes en números, materializándose la acción planificada, para su posterior evaluación.

Existen algunos principios orientadores en todo proceso de planificación: (1) principio del factor limitante: cuanta mayor exactitud muestren los individuos para escoger y resolver aquellos factores que son limitantes, con más exactitud y facilidad podrán seleccionar la alternativa más favorable; (2) principio del compromiso: debe abarcar un periodo necesario para cumplir los compromisos; (3) principio de flexibilidad: la integración de la flexibilidad disminuirá el peligro de pérdidas ocasionadas por sucesos inesperados; y (4) principio del cambio navegacional o del cambio de rumbo: según este principio a mayor compromiso más necesaria la verificación periódica de los sucesos y expectativas. (Koontz y O´Donnell, 1974).

Otros principios fundamentales son la unidad: integración de los diferentes planes para obtener un todo orgánico, coherente y compatible; previsión: análisis del pasado, presente y futuro; continuidad: no tiene fin, pues la realidad obliga a planificar con nuevos objetivos al alcanzar los anteriores; racionalidad: selección de la alternativa de mayor factibilidad, la más coherente, aquella que permita maximizar los recursos disponibles; inherencia o inmanencia: necesaria para cualquier organización para alcanzar sus objetivos y metas; simplificación y estandarización: las metas deben ser simples y los productos y procedimientos deben tratar de estandarizarse. (Fernández, 2004).

Conclusiones

La  planificación representa la base sobre la cual se alcanza el éxito de las empresas, permite conocer cuales la acción necesaria para alcanzar los resultados deseados y cuáles son los elementos básicos que se necesitan para llevar a cabo las operaciones, disminuye el costo de las operaciones, permite una organización adecuada de los procesos, reduce el trabajo improductivo, se logra acortar el tiempo en que deberían realizarse la operaciones de la empresa y facilita la delegación de autoridad.

En este sentido uno de los mejores usos de la planificación en el ámbito organizacional es la eliminación del desperdicio. Desperdiciar las capacidades, recursos, e inclusive desperdiciar las oportunidades de generar riqueza, así como también el despilfarro del más importante de todos los recursos: el tiempo, debe ser no sólo tenido muy en cuenta por todos los integrantes de la organización, sino que además debe ser objeto de una política concreta tendiente a su eliminación. No hacerlo impide un mayor nivel para la empresa y sus integrantes, sino que de ello depende también la continuidad de la misma y por tanto de los puestos de trabajo.

Menores niveles de desperdicios implica mayor calidad, más productividad, menores costos y por tanto menores precios, ello genera tanto un mayor consumo por parte de los consumidores locales, como una mayor demanda extranjera, lo que implica mayor cantidad de puestos de trabajo y a su vez mayores ganancias para las empresas y mayor consumo interno.

Así pues, desperdicio en este contexto es toda mala utilización de los recursos y posibilidades de las empresas. Se desperdicia tanto horas de trabajo, por ineficacia en la programación y planificación de las tareas, como también se desperdician posibilidades de ganar nuevos mercados por carecer de productos de calidad o por exceso en sus costos de producción.

Superar estos despilfarros requiere de una mejora tanto en la calidad, como así también en las labores de mantenimiento, mejora en los procedimientos de preparación, la mejor selección y contratación a largo plazo con los proveedores, y un mejor recorrido de los insumos y partes durante el proceso productivo. Por otro lado se requiere de un continuo proceso de simplificación, para lo cual es fundamental mejorar de manera constante los niveles de calidad y productividad vía la mejora continua.

A su vez, la mejora continua requiere de un proceso de capacitación y entrenamiento que permita al personal comprender, entender y tomar conciencia de los distintos tipos de despilfarros, y la forma en cada uno de ellos debe ser superado. Para todo ello, es de fundamental importancia la mejora en los procesos de planificación.

Por otra parte, sólo contando con un sistema altamente eficiente y eficaz en materia de información, podrán monitorearse y adoptarse las medidas conducentes a corregir los desvíos propios de los procesos y actividades de la empresa. El personal de primera línea debe también contar con información en tiempo y forma, a los efectos de saber que tan bien se está desarrollando el proceso, y que tan productiva resulta su labor.

Drucker (2002) afirma que la mejor manera de prever la incertidumbre del futuro es construirlo. Resulta, entonces, de extrema importancia para la supervivencia de las organizaciones la existencia de mecanismos que garanticen la transparencia del proceso administrativo que comienza en un ciclo continuo con la planificación para desembocar en el control y evaluación de resultados.

Referencias Bibliográficas

Drucker, P. (2002). La gerencia en la sociedad futura. Editorial Norma: Bogotá. 
Fernández, A. (2004). Dirección y Planificación Estratégica en las Empresas y organizaciones. Editorial Díaz de Santos: Madrid. 
Matus, C. (1972) Estrategia y plan. Siglo XXI editores S.A. de C.V. Madrid, España. 
Saavedra, R. (2003). Planificación del Desarrollo. Colombia. Fundación Universidad de Bogotá. Colombia
 

Comentarios

Es un poco complicado dar consejos, pero cuando se tiene la experiencia es egoísta no darlos. Desde el conocimiento hay que tener clara la meta. De lo contrario el viaje es un constante ensayo y error que no conlleva resultados fructíferos.

Tampoco es conveniente darle largas a la planificación porque se convierte en un eterno "mañana decido". Es obvio que este comentario no es para aquellos que han desarrollado el arte de la toma de decisiones. Está dirigido para nosotros los procrastinadores. El éxito de la vida radica en saber con exactitud que quiero, el resto del tiempo lo dirigimos a tratar, por todos los medios posibles, de lograrlo.

Usted puede saber si está en este último grupo mediante un simple ejercicio de visualización para recordar cuál fue su último sueño alcanzado, su última meta lograda. Es muy sencillo.

Técnicas de Redacción Científica



La redacción es un proceso de construcción que consiste en plasmar por escrito pensamientos e ideas cohesionadas. Se redacta para establecer comunicación con un interpretante conocido o desconocido bajo condiciones intemporales con posibilidad de permanencia. El fin último de la redacción es lograr la comprensión del lector. Antes de comenzar cualquier proceso de redacción, debes tomar en consideración los siguientes pasos más importantes:

Pre-redacción (proceso de planificación)
Antes de redactar es necesario delimitar el tema, disponer de las herramientas útiles para su desarrollo y, sobre todo, saber organizarlo de acuerdo con el propósito del que escribe. Esto se logra por medio de:

a) El desbloqueo, que consiste en la aplicación de una técnica que facilita la delimitación del tema y refleja las posibilidades de desarrollo. Entre las principales modalidades de desbloqueo presentamos dos que por su practicidad y fácil aplicación permiten delimitar un tema en forma rápida y sencilla:

1) La lluvia de Ideas, que consiste en un listado caótico de ideas que se escriben en un papel en forma libre y rápida. La revisión del producto final permite al que redacta evaluar cuales son las posibilidades que tiene para desarrollar un tópico específico.
2) El apiñamiento, que es una estrategia para la organización de las ideas de manera jerárquica y visual. Permite conformar la orientación temática del texto que se pretende escribir.
b) La esquematización que, es una estrategia visual para la organización del contenido del texto que desea redactar. Además de ser un recurso visual práctico, el esquema permite, al que escribe, observar la coherencia y mantener la unidad de sus ideas. A la hora de realizar un esquema,  se debe tomar en consideración que éste está compuesto por:

* Oración Temática (O.T.): En esta oración se resume el tema central del texto que se pretende escribir. La O.T. posee tema y rema. El tema coincide generalmente con el sujeto (expresa “de quien se habla”). El rema es lo que se expresa del tema (el predicado).
* Oraciones Principales (O.P.): Las O.P. poseen un tema conectado con el rema de la O.T. Estas oraciones explican y amplían los núcleos que permitirán desarrollar el tema.
* Oraciones de Desarrollo (O.D.): Las O.D. ampliarán las ideas expuestas en las oraciones principales.
* Ideas de Apoyo (I.A.): Éstas son anécdotas, situaciones concretas y ejemplos que refuerzan lo expresado en las oraciones de desarrollo.
* Frase de Cierre (F.C.): Cumple la función de enterar al lector que se va a concluir. En ella se resumen los puntos más importantes de lo escrito y, en ocasiones, se dan recomendaciones.

Desarrollo (proceso de escritura)

Consiste en el proceso de estructuración como tal. El individuo parte del esquema para ampliar y conectar las ideas a través de medios textuales.

Revisión (proceso de corrección formal)

Es el último paso del proceso, y, abarca la revisión de coherencia y cohesión y la verificación de la correcta escritura basada en las normas ortográficas. Para ello, además de valerse de las normas ortográficas y acentuación, en la revisión se toma en cuenta el uso adecuado de los conectores.

El modelo de Sorenson (1997) plantea que la escritura de cualquier tipo de texto está constituida por los procesos previos (generar ideas y organizarlas, propósito de la escritura, decidir la audiencia, etc.), seguidos por el proceso de escritura propiamente tal (borrador del escrito), la revisión de la gramática y la ortografía, hasta conseguir el texto de la calidad esperada.

Por otro lado, en la tarea de composición, el escritor tiene que regular estratégicamente una serie de componentes que intervienen simultáneamente.  Entre estos componentes estarán los siguientes:

-Componentes mecánicos, referidos a todos aquellos aspectos relacionados con las habilidades motoras implicadas en la creación de textos escritos.
-Componentes ortográficos, que incluyen la adecuada aplicación durante la producción escrita de las reglas ortográficas y de los signos de puntuación.
-Componentes de producción, que hacen referencia a la dimensión  cuantitativa del proceso de composición, es decir, a la cantidad de frases y párrafos que el escritor produce en un momento determinado.
-Componentes lingüísticos, relacionados con el empleo adecuado en el contexto de la producción escrita de las reglas gramaticales y sintácticas, así como de los aspectos léxicos.
 
En resumen, parece existir un reciente cambio de perspectiva en el estudio de la composición escrita originado básicamente por la evidencia teórica y empírica de que la escritura es una actividad compleja en la que el sujeto debe tomar múltiples decisiones y hace intervenir simultáneamente una serie de procesos para intentar resolver un problema didáctico inicialmente mal planteado. Como consecuencia, la expresión escrita ha pasado a constituirse como una manifestación lingüística con características propias y como un objeto de estudio específico que requiere concretarse en modelos de intervención educativa coherentes con las exigencias demandadas por esta actividad.

Finalmente, escribir supone considerar el importante papel que desempeñan tanto la forma como el contenido en la producción de un texto.  Hay que profundizar en el conocimiento sobre un tema para poder escribir sobre él, pero también hay que saber cómo expresar y estructurar la información en torno al mismo para que ésta no quede reducida a un conglomerado de ideas inconexas.  Ambos procesos son simultáneos y su separación sólo constituye una artificialidad, al no corresponderse con las situaciones reales de comunicación escrita.

Importancia que tiene la: Opinión, Punto de vista, Exposición, Consulta de fuentes, Argumentos, Juzgar, Promover, Controlar y Pronosticar en el ejercicio de su perfil profesional Psicólogos, Administradores y contadores.

La comunicación en el caso de la administración de las organizaciones es muy importante para la consecución de los objetivos. La comunicación organizacional se establece por diferentes vías, siendo una de ellas la presentación de informes de manera escrita y oral. El informe como elemento de comunicación, ha de poseer una serie de características para que cumpla con su cometido primordial. Estas características van desde su presentación visual (ordenado y legible), pasando por los elementos estructurales fundamentales como la lógica de presentación, la exposición de ideas, la calidad de las fuentes mencionadas y la combinación e interpretación de los datos.

El informe debe poseer al menos dos características esenciales: a) que las personas a las que va dirigido lo lean porque es bueno y consistente; b) que otras personas que no necesariamente sean especializadas en la materia de la que trata el documento, lo puedan comprender sin mayores dificultades. Lo anterior puede lograrse si quien redacta el informe tiene claras las ideas que va a expresar y ha fundamentado su posición en marcos de referencia que le den solidez a lo comunicado. Por supuesto que la claridad en el desarrollo de las ideas pasa por la lógica de su exposición.

Una manera de desarrollar las ideas es tener presente la lógica de exposición, tratando de delimitar dónde termina una idea e inicia otra, de tal forma que no se opongan sino que se complementen. Una idea es un pensamiento completo, debidamente diferenciado de otro. La concatenación de ideas determina un tipo de exposición que transita por un orden determinado.

Es posible que cuando no se tenga un objetivo claro de lo que se desea expresar, las ideas fluyan sin mayor lógica, lo que lejos de transmitir un mensaje claro, lo confunden. La sucesión de ideas sin orden lógico causa distorsiones en la comunicación. Al redactar un informe la idea principal tiene que quedar claramente expresada y fundamentada, según el área de la cual estemos tratando (administrativa, jurídica, médica, etc.). La fundamentación, como se dijo, parte de un referente documentado que le dé solidez a lo que se expresa.

La exposición de ideas obliga a desarrollar el pensamiento lógico. Sin desarrollo del pensamiento lógico, es difícil establecer una comunicación clara en un escrito. El pensamiento lógico obliga a ordenar las ideas, a expresar juicios con suficientes criterios. Un juicio debe ser objetivo si de técnica se trata; de tal modo que no tienen cabida los juicios de valor. Los juicios de valor inundan el pensamiento, básicamente por la experiencia de vida; pero en términos técnicos esa experiencia de vida es importante expresarla a partir de datos verificables y no de generalizaciones. Toda ciencia posee un conjunto de teorías y de referencias empíricas a las cuales se debe acudir para ampliar la propia visión del objeto de estudio. Es lo que se denomina como marco de referencia o teórico (marco jurídico, teorías de salud pública, teoría administrativa, ciencias básicas, etc).

El cultivo del pensamiento crítico le ha permitido a la ciencia impulsar una forma abierta de afrontar los problemas y de entender la convivencia social. En estos debates, lo que está en juego son opiniones, es decir, posturas sustentadas y razonables frente a un problema. Por eso, tener una opinión es marcadamente diferente de tener una idea. Para tener ideas es suficiente tener imaginación, pero para tener opiniones es indispensable tener razón.

Una idea no requiere de justificación, pero una opinión sin justificación es un dogma o un prejuicio. Por eso la construcción de opiniones requiere de debate. Normalmente, el debate es entre personas; cada uno presenta sus argumentos, se desarrollan contra-argumentos, se ejemplifican los puntos de vista, se trata de convencer y finalmente se llega a una conclusión. En un buen ensayo de opinión, el autor no sólo presenta su punto de vista, sino que se esmera en debatirlo; no sólo examina la calidad de sus propios argumentos y ejemplos sino que también presenta con fuerza argumentos y ejemplos contrarios para llegar a una conclusión que convenza al lector.

Las exposiciones escritas son textos que deben presentarse de manera clara y ordenada. En ellos, por lo general, se presenta un tema que se argumenta lógicamente, con el que el lector descubrirá todo lo que engloba dicha cuestión. El trabajo se ajusta perfectamente al formato requerido (por ejemplo, portada, índice, introducción, desarrollo, conclusiones, bibliografía y anexos). La jerarquización de títulos y subtítulos ayuda a identificar las partes del trabajo. El trabajo avanza siguiendo un orden y un hilo lógico: una parte sitúa claramente el tema; otra lo desarrolla, y otra resume y plantea las conclusiones. 

Las ideas están bien estructuradas en párrafos y apartados, lo que facilita la comprensión global del documento.
El autor sabe captar la atención y mantener el interés del lector. El autor se expresa del mismo modo a lo largo del trabajo (tono, grado de certeza). El autor desarrolla el objetivo con capacidad crítica y con argumentos consistentes. Los contenidos son relevantes. El autor hace un buen uso de las fuentes: demuestra capacidad de síntesis; trata de forma honesta la información; cita y referencia adecuadamente.

Citar adecuadamente las fuentes consultadas no sólo aporta calidad a nuestro trabajo mediante la manifestación del número, características y tipo de documentos consultados, sino que también permite reforzar nuestros argumentos al permitir que sean contrastados por otros investigadores. Existen muchos modelos para redactar citas bibliográficas y, salvo que nos soliciten hacerlo en un estilo concreto, todos ellos son perfectamente válidos. Lo importante es ser coherentes y citar siempre de la misma manera.

El aprendizaje por analogía no es un proceso meramente unidireccional, sino que incluye cambios en las percepciones entre las dos partes de la analogía. El razonamiento analógico es un aspecto clave en el proceso de aprendizaje desde una perspectiva constructivista: cada proceso de aprendizaje incluye la búsqueda de similitudes entre lo que ya se sabe y lo nuevo, lo familiar y lo desconocido (Wittrock y Alesandrini, 1990).
 
La inferencia se define como el conjunto de procesos mentales que -a partir de la información textual disponible y la correspondiente representación mental coherente elaborada por quien lee- un sujeto realiza para obtener un conocimiento nuevo no explicitado, toda vez que se enfrenta a la comprensión de un texto dado.

Cuando se infiere, el lector hace uso de estrategias cognitivas y metacognitivas para construir proposiciones nuevas a partir de unas ya dadas; esas construcciones son fundamentales para dotar de sentidos tanto locales como globales al texto: gracias a las inferencias, el lector reorganiza la información leída dentro de una representación estructurada que, de una manera ideal, consigue integrarse dentro de una estructura global.

La argumentación consiste en defender una idea u opinión alegando una serie de razones que la apoyan. El propósito de la argumentación es convencer a alguien de la validez de una idea o persuadirlo para que adopte un determinado comportamiento. De ahí que en la argumentación sea posible distinguir dos dimensiones: una lógica, en la medida en que se aportan razones, y otra práctica, por cuanto la finalidad última es lograr la adhesión del receptor.

El científico o cualquier otro profesional puede recibir información a través de muy diversas fuentes. La transferencia eficiente de la información es esencial para el progreso industrial, científico y técnico. La información obtenida ayuda al usuario en la resolución de problemas, y en la toma de decisiones. El usuario potencial de la información científica y tecnológica está expuesto a muchos problemas y estos problemas de van agudizando más a través del tiempo. Uno de los problemas principales es el crecimiento de la literatura.

Al aumentar las actividades científicas y tecnológicas, aumentan los escritos producto de ellas y ésto, a su vez, incrementa las actividades de las editoriales, de los distribuidores, de los servicios especializados de indización y por ende, todo ésto incrementa las adquisiciones de las bibliotecas y así sucesivamente.

En suma, en todas las actividades que conforman el ciclo de comunicación científica crecen en la medida que lo hacen la ciencia y la tecnología. La distribución eficiente de los resultados y el desarrollo de la investigación pueden ser considerados como una forma especial de afrontar este problema. Las destrezas necesarias para desarrollar la comprensión lectora deben promoverse en el mismo proceso de lectura. Pero también es necesario implementar estrategias pedagógicas antes, durante y después de éste. Las actividades antes y durante pretenden focalizar la atención, despertar interés, activar el conocimiento previo, movilizar los procesos imaginativos y creativos, y promover la predicción.

Validez comunal con rigor cientifico

 


El progreso de las Ciencias Sociales a lo largo de la historia ha puesto de manifiesto que ningún método de investigación es superior a otro (Rodríguez, 2005). Señala, sin embargo, que el paradigma de la investigación social concede menor grado de validez a las proposiciones confirmadas por un solo método. De hecho, los científicos sociales consideran que la utilización de un único método o enfoque de investigación puede dar lugar a sesgos metodológicos, sesgo en los datos o sesgo en los investigadores.

Según Cornejo y Salas (2011), existe consenso, en la comunidad de investigadores en ciencias sociales, y particularmente desde lo cualitativo, en que es necesario tener criterios de calidad y de rigor. Sin embargo, existe también divergencia sobre la forma de asegurar este rigor y la calidad. Este consenso implica ser transparente, documentar las decisiones tomadas y reconocer que apostar por el rigor influirá en la calidad de los datos producidos en la investigación.

De acuerdo a Sandín (2000), la validez “como sinónimo de verdad, como verdad construida, como verdad interpretada, consensuada signifique lo que signifique, se convierte en la línea divisoria, el criterio límite que establece la legitimidad, aceptación o confiabilidad de los trabajos de investigación”. En este sentido, la validez de constructo es la principal de los tipos de validez, en tanto que constituye el concepto que integra las consideraciones de validez de contenido y de criterio en un marco común para probar hipótesis acerca de relaciones teóricamente relevantes. (Messick, 1980, citado por Pérez-Gil, 2000). 

Bajo esta misma línea de pensamiento, se señala que el objetivo final de la validación es la explicación y comprensión, considerando que toda validación es validación de constructo. Se considera, entonces, que la validación es un proceso mucho más complejo cuya efectividad depende de la disponibilidad de un modelo teórico previo que se encuentre bien definido y fundamentado.

Específicamente, la investigación cualitativa se caracteriza por contener elementos de gran complejidad, especialmente frente al carácter interpretativo que encierra este tipo de investigación, debido a la cercanía y al grado de participación del investigador y que pudiera resultar en sesgos que imprimirían características personales al problema en estudio.

De esta forma, según Suárez (2010), la validez se presenta siempre como una controversia en la investigación cualitativa, debido a que el investigador corre el peligro de imponer sus propias definiciones personales sin justificación de lo que observa. Una de las soluciones al problema de la interpretación personal es analizar el objeto de estudio desde distintas perspectivas y posiciones e interconectar cada una de ellas tratando de encontrar una verdad consistente, aplicable y neutral.

Al mismo tiempo, el análisis de una realidad cada vez más compleja ha revelado la necesidad de combinar distintas técnicas de indagación para lograr hallazgos complementarios y desarrollar el conocimiento relativo a un determinado objeto de estudio. En la literatura de métodos de investigación social existe una larga tradición que preconiza el uso de técnicas de triangulación o validación convergente de los resultados obtenidos durante el trabajo de campo. El fundamento de estas técnicas subyace en la idea de que cuando una hipótesis sobrevive a la confrontación de distintas metodologías tiene un grado de validez mayor que si proviene de una sola de ellas.

En este sentido la triangulación metodológica entre métodos consiste en la combinación de métodos de investigación (no similares) en la medición de una misma unidad de análisis.  Una triangulación exitosa requiere, de acuerdo a Rodríguez (2005), realizar la recolección de datos escalonadamente, de manera que la información que sea más vulnerable a la influencia del investigador o de los sujetos analizados (generalmente aquélla obtenida mediante métodos reactivos, como la encuesta) sea recabada primero, debiendo además para las otras técnicas de recolección de información, extraer una muestra distinta.    

Es importante señalar que, ante posiciones asumidas por autores que apoyan la complementariedad existen otros que señalan que una acomodación entre paradigmas es posible cuando estos comparten elementos axiomáticos que son similares (paradigma positivista y postpositivista), pero cuando los axiomas de cada paradigma son contradictorios y mutuamente exclusivos no es posible realizar la acomodación o comparación (positivista/interpretativo).

De acuerdo a Moral (2006), actualmente, no se acepta una verdad permanente, invariable o universal. La verdad y el conocimiento válido se construyen desde el consenso entre los miembros de la comunidad, en un proceso de negociación que establece lo que se considera y acepta como bueno. Al conocimiento verdadero se accede a través del diálogo, por tanto se pasa de una validez objetiva (del periodo tradicional y moderno) a una validez comunal a través de la argumentación de los participantes en el discurso.

Señala este autor que, esta validez comunal nunca está fijada o es invariable, sino que es creada por la comunidad y está condicionada por el momento histórico y temporal donde vive la comunidad. El poder de la investigación es proporcionar algo para mejorar la vida de la gente que estudia la fuente fundamental de validez será, en definitiva, la constatación de si el cambio se ha efectuado realmente en las práctica a las que supuestamente afecta y la permanencia del mismo. 

Cumplir con el rigor científico, desde posturas interpretativas y de acercamiento a la realidad, es posible asumiendo en las investigaciones una metodología cuali-cuantitativa apoyada en los postulados de integración de métodos de Bericat (1998, citado por Hemilse, 2011): Cualitativa porque este tipo de investigación trata de comprender el fenómeno o acontecimiento en estudio desde el interior, comprendiendo la visión del sujeto, el curso de las situaciones sociales pertinentes a cada situación (Flick, 2007); y cuantitativa, ya que comprende datos que pueden analizarse en términos numéricos. (Blaxter, 2000).

 

Referencias Bibliográficas

 

Blaxter, L. (2000). Como se hace una investigación. Barcelona: Ediciones Gedisa. Disponible: http://www.terras.edu.ar/aula/cursos/10/biblio/10BLAXTER-Loraine-HUGHES-Christina-y-TIGHT-Malcom-Cap-3-Reflexionar-sobre-los-metodos.pdf.

Cornejo, M, Salas N. (2011). Rigor y calidad metodológicos: un reto a la investigación Social cualitativa.

Flick, U. (2007). Introducción a la investigación cualitativa. Ediciones Morata. Madrid. Disponible:  http://books.google.co.ve/

Hemilse, M. (2011). La integración de metodologías: algunas posturas acerca de sus posibilidades y dificultades, en Contribuciones a las Ciencias Sociales. [Artículo en línea].  Disponible: www.eumed.net/rev/cccss/12

Moral, C. (2006). Criterios de validez en la investigación cualitativa actual.

Pérez-Gil, J. (2000). Validez de constructo: el uso de análisis factorial exploratorio-confirmatorio para obtener evidencias de validez. [Artículo en línea]. Psicothema ISSN 0214 - 9915 CODEN PSOTEG,   Vol. 12, Supl. nº 2, pp. 442-446 Disponible: http://www.psicothema.com/pdf/601.pdf 

Rodríguez, O. (2005). La triangulación como estrategia de investigación en ciencias sociales. [Artículo en línea]. Mi+D. Número 31, septiembre 2005.  Tribuna de debate.

Sandín, M. (2000). Criterios de validez en la investigación cualitativa: de la objetividad a la solidaridad. [Artículo en línea]. Revista de Investigación Educativa, 2000, Vol. 18, n.º 1, págs. 223-242

Suárez, N. (2010). Tesis de grado e investigación cualitativa. Archivo Arquidiocesano de Mérida. Serie: estudios, 11, Mérida, Venezuela

 

Tendencias organizacionales

     La empresa del siglo XXI se caracteriza por el manejo estratégico de la información. De eso no hay duda, sobre todo aquellas empresas que han sobrevivido las etapas preliminares de optimización en el uso de recursos, así como de implantación y auge de la tecnología, y que ahora se enfrentan al reto de mantenerse en los inicios de un nuevo sistema económico. Acorde con esta transformación, la empresa como organización social, deberá innovar su modelo administrativo, migrando hacia el dinamismo y la flexibilidad. (Rincón y Romero, 2002).

     En este sentido, la división del trabajo y la especialización seguirán siendo, como en el pasado, parte  de las investigaciones en la ciencia organizacional, ya que para acompañar estos descubrimientos conceptuales de la época era necesaria una estructura empresarial jerárquica caracterizada por la rigidez, la burocracia y la formalidad. Sin embargo, alternando con esta visión de las organizaciones, se encontraba la mano invisible del mercado, a la cual había que dejar actuar puesto que cualquier forma de intervención resultaría contraproducente y se requería un control férreo de la empresa y de sus trabajadores para alcanzar situaciones de equilibrio.

     Coincidiendo con Rincón y Romero (2002), se debe admitir que las organizaciones burocráticas, tradicionales, formales y con estructuras jerárquicas en los que priva el principio de la autoridad, no aceptan los cambios de buena manera, y el cambio tecnológico no iba a ser una excepción a esta regla. Sin embargo, la reflexión de transformación de la estructura tradicional de la organización, no vino de la mano de la tecnología en sus etapas iniciales, fue el estancamiento propio del sistema económico, lo que la originó. Después de todo, la economía clásica era una economía de oferta.

     Se trataba de salir al paso a las crisis económicas y sociales a las que se enfrentaba la sociedad, y esta apertura en la cual se permite al Estado intervenir en la economía a través de regulaciones, trae también consigo un cambio en la forma como se concibe la empresa, pasando de un sistema cerrado a un sistema que interactúa con un ambiente externo. Comienza la época de la economía en valores agregados, la macroeconomía. El cambio hacia una visión naturista, propuesta por Rincón y Romero (2002), coincide con este cambio económico.

     Por supuesto, los avances tecnológicos le dieron impulso a un sistema de máxima ganancia que amplió sus fronteras en el marco de la globalización. En este sentido globalización y tecnología son variables que fluyen en la misma dirección. Esta visión inclusive es contradictoria con algunos conceptos, todavía en estudio por la ciencia económica, como la premisa que considera a la tecnología como una limitante en la producción en el corto plazo, dada la dificultad de efectuar cambios rápidos en la producción que vengan de la mano de cambios tecnológicos. Recuérdese que generalmente, la tecnología es una cualidad de los activos fijos.

     En otro nivel de análisis, los cambios tecnológicos generan un exceso de expectativas cuya influencia en el clima organizacional, y por ende en el cumplimiento de objetivos, debe ser revisado para no sobre dimensionar su importancia. La importancia de un factor de producción será determinada por una multiplicidad de factores, por lo tanto no se trata de una verdad absoluta que el cambio tecnológico por sí mismo conlleve a un cambio en las estructuras de las empresas.

     No se cuestiona su importancia en el cambio organizacional, tampoco la existencia del cambio mismo, pero este proviene en primer lugar de la concepción del ser humano como centro de la organización, lo cual conlleva a la necesidad de flexibilizar su estructura y humanizar su funcionamiento, acercándolo más a la satisfacción de las necesidades individuales y colectivas.

     La tercera visión de Rincón y Romero (2002), la ecologista, es la que más se acerca a esta realidad; sin embargo, se contradice en su idea central que establece la necesidad de colaborar para competir, disimulando el mismo objetivo de máxima ganancia que se encuentra en el origen mismo del sentir empresarial, con valores compartidos y humanistas.

     No hay acuerdo con las autoras en la premisa que establece que la organización es un organismo vivo porque es capaz de evolucionar y adaptarse; por el contrario, la organización es un organismo vivo porque forma parte integrante, de manera indivisible de un todo mayor que es la sociedad, cuyo eje central es el hombre. Por lo tanto, la preocupación de la empresa por su desarrollo integral es válida y creíble, por muy simplista que parezca esta concepción, en el contexto de que sin la persona sería imposible su evolución, ni siquiera su existencia.    

     Cada visión de organización es fruto de la sociedad que le da origen, por lo tanto son válidas para los contextos en los que surge cada una de ellas. De hecho, el cambio de visión es consecuencia de un cambio social, ya sea por la irrupción en el escenario de alguna crisis, o por la necesidad de corregir fallas estructurales en el sistema económico.     

     La visión que se comparte con Rincón y Romero (2002), es que la organización del futuro es una organización más inteligente, capaz de convertir una aparente desventaja en una oportunidad, con manejo de información estratégica, y cuyos líderes requerirán habilidades que no se encontraban en los estilos gerenciales que le precedieron.   

     En este sentido, la organización del futuro concede espacios de participación a sus colaboradores, clientes, proveedores, sector gubernamental y sociedad civil. Entiende la importancia de la toma de decisiones en situación de incertidumbre e inestabilidad y asocia sus expectativas futuras con el bienestar y satisfacción de sus empleados. Esta organización tiene capacidad de aprendizaje porque no cuestiona a priori y no considera válida una visión parcial de una realidad compleja.

     Es de señalar que la influencia de clásicos como Weber persiste hasta nuestros días en la burocrática Administración pública, cuyo modelo formal, jerárquico, formalizado ha entrado a la escena del cambio de forma mucho más brusca que el sector empresarial. En este contexto, ha sido la presión por legitimarse lo que ha llevado al Estado a abrir sus fronteras, y pasar de un sistema cerrado a un sistema que acepta la participación y la corresponsabilidad; y en este ensayo y error, cuyo costo social es incuantificable, se encuentra actualmente.

     A nivel gubernamental, constituye un reto en sí mismo, darle formalidad a una estructura heterárquica, que de paso a la anterior estructura jerárquica, que valore la autodeterminación y la autonomía, con la confianza suficiente para delegar la toma de decisiones, y en las cuales el control es un proceso posterior sustituido inclusive por procesos de interacción y comunicación constantes. En este sentido, el cambio en primer lugar es de conciencia y de valores éticos y morales.

    La gerencia pública tiene mucho que aprender de la gestión privada, en materia de innovación y adaptación a los cambios, y sin rubor, en el área de eficiencia, eficacia y efectividad. Por su parte, la gerencia privada debe mirar hacia la gestión pública en sus alianzas de solidaridad y cooperación con la comunidad. Después de todo, aun cuando sus objetivos específicos son diferentes, comparten como objetivo general el bienestar del ser humano. 

     La historia económica está contada desde la perspectiva de los países desarrollados, aquellos que evolucionaron superando cada etapa del devenir socio-económico; otra es la visión desde los países emergentes que llegaron tarde a esta repartición, y por lo tanto, han tenido que conformarse con tratar de ir superando brechas y desigualdades.

     Al igual que el pasado, el sesgo organizacional persiste, ya no desde el punto de vista de un sistema cerrado o abierto, flexible o inflexible, sino desde la comprensión en toda su dimensión de la estructura del ambiente externo, el cual está compuesto no solo por consumidores y por el resto de las empresas; sino por la sociedad civil y el Estado, cuya influencia, poder y presencia debe ser considerada como un hecho y no como un invitado inoportuno del cual nadie quiere saber.

 

Referencia Bibliográfica

Rincón, M., Romero, M. (2002). Tendencias organizacionales de las empresas.

 

 

Las Relaciones Comerciales

RELACIONES COMERCIALES DE VENEZUELA

 

 

La mayoría de los países suscriben convenios o acuerdos comerciales que permiten el comercio entre ellos a fin de estimular una mayor complementación e integración económica y promover una participación más activa en la economía mundial. El caso de Venezuela no es la excepción, siendo muchos los acuerdos suscritos con otros países, algunos ya no están vigentes y otros han sido firmados recientemente.

     Las relaciones comerciales están estrechamente ligadas con el crecimiento económico; estas han adquirido un sentido mucho más amplio, ya que la globalización así lo demanda, para lo cual es importante tener una alta competitividad en productos y servicios, y que las empresas sean capaces de cubrir las necesidades del mercado exterior.  

     Tanto para las importaciones como para las exportaciones se necesitan tratados y convenios que en general ayudan a vender los productos nacionales a países extranjeros y de estas exportaciones depende gran parte del ingreso nacional. En un mundo donde cada vez hay más acuerdos internacionales, es necesario que las empresas puedan adaptarse a estos cambios para aprovechar las nuevas oportunidades y de esta manera mejorar su internacionalización.

ASOCIACIÓN LATINOAMERICANA DE INTEGRACIÓN (ALADI)

     En virtud del Tratado de Montevideo, suscrito el 12 de agosto de 1980, y vigente desde el 18 de marzo de 1981, surge la Asociación Latinoamericana de Integración (ALADI). La ALADI es el mayor grupo latinoamericano de integración. Cuenta en la actualidad con 12 países miembros: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Ecuador, México, Paraguay, Perú, Uruguay, Venezuela y Cuba. Su Tratado establece un ordenamiento jurídico operativo para el fortalecimiento del proceso de integración y está orientado a la configuración de una Zona de Libre Comercio para el establecimiento de una Zona de Preferencias Económicas.

     La Zona de Preferencias Económicas comprende tres mecanismos: la Preferencia Arancelaria Regional; los Acuerdos de Alcance Regional; y los Acuerdos de Alcance Parcial. Las funciones básicas de estos mecanismos se resumen en la promoción y regulación del comercio recíproco de los países de la región, la complementación económica entre sus miembros, y el desarrollo de acciones de cooperación económica que contribuyan a la ampliación de los mercados.

UNIÓN DE NACIONES SURAMERICANAS  (UNASUR)

     El tratado constitutivo de la Unión de Naciones Suramericanas fue firmado el 23 de mayo de 2008 por un grupo de 12 países suramericanos, entre los cuales se encuentran: Argentina, Bolivia, Brasil, Chile, Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú, Surinam, Uruguay, Colombia y Venezuela. UNASUR tiene como objetivo construir de manera participativa y consensuada, un espacio de integración y unión en el ámbito cultural, social, económico y político, dando prioridad al diálogo político, las políticas sociales, la educación, la energía, la infraestructura, el financiamiento y el medio ambiente, mediante el fortalecimiento de la democracia y reducción de las asimetrías entre los participantes.

     Bajo este esquema funciona el Banco del Sur el cual tiene por objeto financiar el desarrollo económico, social y ambiental, haciendo uso del ahorro intra y extra regional; fortalecer la integración; reducir las asimetrías y promover la equitativa distribución de las inversiones entre los países miembros. Adicionalmente, la UNASUR posee un Consejo de Defensa Suramericano (CDS), que fue propuesto por Venezuela y Brasil para servir como un mecanismo para la seguridad regional; promoviendo la cooperación militar y la defensa regional.

ALTERNATIVA BOLIVARIANA PARA AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE (ALBA)

     La Alternativa Bolivariana para América Latina y el Caribe, constituido en el año 2004 por Venezuela y Cuba, es una propuesta de integración enfocada para los países de América Latina y el Caribe que pone énfasis en la lucha contra la pobreza y la exclusión social, bajo un proyecto de colaboración y complementación política, social y económica entre sus miembros.

     Este esquema, se fundamenta en la creación de mecanismos que aprovechen las ventajas cooperativas entre las diferentes naciones asociadas para compensar las asimetrías entre esos países. Esto se realiza mediante la cooperación de fondos compensatorios, destinados a la corrección de discapacidades intrínsecas de los países miembros y la aplicación del Tratado de Comercio de Pueblos (TCP).

     De igual manera, conforma entre sus miembros el Espacio Económico del ALBA-TCP (ECOALBA), como una zona económica de desarrollo compartido y prevé el Sistema Único de Compensación Regional de Pagos (SUCRE). Actualmente son miembros del ALBA los siguientes países: Antigua y Barbuda, Bolivia, Cuba, Dominica, Ecuador, Granada, Nicaragua, San Cristóbal y Nieves, Santa Lucía, San Vicente y las Granadinas, Surinam y Venezuela.

     Bajo el esquema del ALBA – TCP, Venezuela ha suscrito los siguientes Acuerdos especiales:

Con Bolivia:

Acuerdo de Comercio de los Pueblos para la Complementariedad Económica Productiva

Con Ecuador:

(1) Acuerdo Marco de Cooperación entré el Gobierno de la República Bolivariana de Venezuela y el Gobierno de la República del Ecuador para Profundizar los lazos de Comercio y Desarrollo

(2) Acuerdo de alcance parcial entre la República de Honduras y la República Bolivariana de Venezuela

(3) Acuerdo de alcance parcial entre la República de Trinidad y Tobago y la República Bolivariana de Venezuela

(4) Acuerdo de alcance parcial entre la República de Guyana y la República Bolivariana de Venezuela

(5) Acuerdo de alcance parcial entre la República de Guatemala y la República Bolivariana de Venezuela

ACUERDO CHINA-VENEZUELA

     El Gobierno Nacional mantiene relaciones cercanas con China desde 1999 por iniciativa del entonces Presidente de la República, Hugo Chávez. A partir de entonces Venezuela ha firmado más de 400 acuerdos de cooperación bilateral con el país asiático, a fin de garantizar el desarrollo de proyectos en distintas materias para la nación.

    Las relaciones entre ambas naciones datan desde 1974, sin embargo, fue Chávez quien las elevó a un nivel estratégico. Mediante un acuerdo entre el Ministerio de Hábitat y Vivienda y la empresa Citi Group en 2005, inicia la cooperación chino-venezolana en materia de viviendas, en la que se estableció construir casas en varios estados del país. Ambos países se comprometieron a edificar ocho plantas con seis líneas de producción, cada una, para la fabricación de componentes prefabricados destinados a construir 200.000 viviendas anuales.

     Dos años después, se crea una de lo más grandes aportes de la república de China, el cual fue denominado Fondo Mixto Chino Venezolano, que ha permitido financiar más de 200 proyectos venezolanos de desarrollo, entre ellos, el Satélite Simón Bolívar, cinco líneas del Metro y vías férreas y terrestres. El fondo está formado por aportes del Banco de Desarrollo Chino y el Fondo de Desarrollo Nacional venezolano (Fonden), administrados a través del Bandes.

ACUERDOS COLOMBIA-VENEZUELA

     Colombia y Venezuela debido a su vecindad geográfica, similitudes culturales en patrones de consumo, grado de industrialización, la creciente complementariedad y aumento del comercio de carácter intraindustrial son socios naturales. Colombia se ha convertido en el principal proveedor de importaciones agroalimentarias para Venezuela (aproximadamente el 25 % del total importado).

     Se trata de un proveedor confiable, altamente competitivo, adaptado a los patrones de consumo del venezolano, con bajos costos de transporte y otras ventajas favorables para un país como Venezuela con problemas de abastecimiento alimentario en un contexto de escasez y altos precios en los mercados internacionales de alimentos. Las importaciones agroalimentarias desde Colombia contribuyen al logro de la seguridad alimentaria nacional al complementar la producción doméstica. Esto se observa en algunos rubros como son: animales vivos, carnes refrigeradas y congeladas, leche en polvo y productos lácteos, frijoles, papas, semillas y diversos productos procesados.

CONCLUSIONES

     Los acuerdos o tratados comerciales celebrados entre los diferentes países del mundo son de vital importancia ya que ayudan a expandir los mercados dando mayor posibilidad a que la economía de los países crezca y se estabilice; además generan integración ya que por medio de estos de acuerdos se eliminan barreras tanta para la comercialización como para la movilización de las personas.

     En la actualidad, el concepto de globalización permite que muchas empresas de diferentes países realicen toda clase de negociaciones. Los acuerdos comerciales son una llave muy importante para que en las naciones se facilite el comercio y gracias a ellos muchos países han logrado una ventaja competitiva lo cual les ha permitido ser eficientes en sus economías.

     Los acuerdos comerciales son importantes principalmente porque se rompen barreras tanto arancelarias como las no arancelarias entre dos o más países. Además, aumenta la eficiencia económica entre los países miembros volviéndolos así más competitivos, otorgando mayor acceso a las exportaciones, fortaleciendo los lazos políticos, mejorando el empleo, incrementando los ingresos, entre otros.

 

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 

Consejo Nacional de Promoción de Inversiones (2017). Comercio e Integración de Venezuela

Gutiérrez, A. (2008). Las relaciones comerciales entre Venezuela y Colombia: su importancia para la seguridad alimentaria nacional la seguridad alimentaria nacional

 

Esa cajita

Solo una cajita me quedó de ti. De tu vida, de tu sonrisa, de tus dichos, de tu picardía. Al final eran lágrimas, reproches, tristeza, grito...