Hoy te vi en mis sueños hermana querida, los "te quiero", los "te ayudo", los "te necesito", los "te espero", que quedaron
sin decirse trataban de abrirse paso en medio del sofoco de saber que
estaba soñando y no querer despertar. Te veías hermosa como siempre,
pero sin la mirada de angustia y cansancio que te acompañó durante los
últimos tiempos de tu vida. Eras feliz donde estabas y desde lejos
afuera de la casa me saludabas con dulzura, casi que con aprobación mi
querida supervisora.
Te amo infinitamente mi hermana querida y el texto que viene a continuación es para ti, para mi, para nosotros, para tenerte como compañía, como mi ángel por el resto de mis días. Estas cuatro leyes espirituales aparentemente viene de la India, de Sai Baba, yo las leí en Internet, pero venían con una leyenda que decía que si este texto llegaba a nuestras vidas es porque estábamos preparados para entender que "ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado".
Te amo infinitamente mi hermana querida y el texto que viene a continuación es para ti, para mi, para nosotros, para tenerte como compañía, como mi ángel por el resto de mis días. Estas cuatro leyes espirituales aparentemente viene de la India, de Sai Baba, yo las leí en Internet, pero venían con una leyenda que decía que si este texto llegaba a nuestras vidas es porque estábamos preparados para entender que "ningún copo de nieve cae alguna vez en el lugar equivocado".
La primera ley dice: "La persona que llega es la persona correcta", nadie llega a nuestras vidas por casualidad, todas las
personas que nos rodean, que interactúan con nosotros, están allí por
algo, para hacernos aprender y avanzar en cada situación. Esto no
quiere decir que debemos quedarnos y aguantar a personas que son tóxicas
y que nos envenenan la vida haciéndonos daño con su hablar o su
accionar; sino que debemos aprender lo que la llegada de esa persona a
nuestra vida quiere enseñarnos para después dejarla ir.
Aún más, me atrevo a expresar que cuando se trata de situaciones negativas hasta que no aprendemos de ellas, esa persona no desaparece de nuestra vida. Por el contrario, cuando se trata de situaciones agradables, las personas llenas de luz que las acompañan, no deben generar en nosotros apego, puesto que están ahí para enseñarnos a valorar los buenos momentos, y después deben continuar su camino.
Aún más, me atrevo a expresar que cuando se trata de situaciones negativas hasta que no aprendemos de ellas, esa persona no desaparece de nuestra vida. Por el contrario, cuando se trata de situaciones agradables, las personas llenas de luz que las acompañan, no deben generar en nosotros apego, puesto que están ahí para enseñarnos a valorar los buenos momentos, y después deben continuar su camino.
La segunda ley dice: "Lo que sucede es la única cosa que podía haber sucedido".
Nada, pero nada, absolutamente nada de lo que nos sucede en nuestra vida podría haber sido de otra manera. Ni siquiera el detalle más
insignificante. No existe: "si hubiera hecho tal cosa... hubiera
sucedido tal otra...". No. Lo que pasó fue lo único que pudo haber
pasado, y tuvo que haber sido así para que aprendamos esa lección y
sigamos adelante. Todas y cada una de las situaciones que nos suceden en
nuestra vida son perfectas, aunque nuestra mente y nuestro ego
se
resistan y no quieran aceptarlo.
En ese momento en esa circunstancia, lo que pasó es lo único que podía haber pasado, porque ese era el aprendizaje que necesitábamos; lamentablemente cuando son situaciones dolorosas y no aprendemos la lección debemos volver a pasar por cosas semejantes hasta que trascendamos hacia otro contexto de enseñanza-aprendizaje. Cada día le pido al Universo, a Dios, a mi ángel protector que me ayude a identificar que debía aprender para de esta manera jamas volver a llorar por la misma situación. Lo que pasó, pasó. Lo que ha de llegar será también lo justo. Lo preciso para seguir la ruta de crecimiento que aquí hemos programado para nosotros. Por duro que sea el trance, por injusto que parezca, por desentonado que suene…es lo que debió pasar.
En ese momento en esa circunstancia, lo que pasó es lo único que podía haber pasado, porque ese era el aprendizaje que necesitábamos; lamentablemente cuando son situaciones dolorosas y no aprendemos la lección debemos volver a pasar por cosas semejantes hasta que trascendamos hacia otro contexto de enseñanza-aprendizaje. Cada día le pido al Universo, a Dios, a mi ángel protector que me ayude a identificar que debía aprender para de esta manera jamas volver a llorar por la misma situación. Lo que pasó, pasó. Lo que ha de llegar será también lo justo. Lo preciso para seguir la ruta de crecimiento que aquí hemos programado para nosotros. Por duro que sea el trance, por injusto que parezca, por desentonado que suene…es lo que debió pasar.
La tercera ley dice: "En cualquier momento que comience es el momento correcto".
Todo comienza en el momento indicado, ni antes, ni después. Cuando
estamos preparados para que algo nuevo empiece en nuestras vidas, es
allí cuando comenzará. Ésta nos deja claro que lo que pasó te fortaleció y es entonces
cuando debe llegar lo que esperamos o quizás el Universo, la vida, Dios,
la energía, nos sorprende con algo tremendamente mejor. Todo lo que nos
sucede es lo que nosotros atraemos, seamos consciente o no y si algo
todavía no se manifiesta en nuestra vida es porque tenemos que aprender.
Como decía antes, todo en la vida son etapas, nada "debería ser" ni "debió haber sido", simplemente es cuando tiene que ser. Además, siempre la vida nos concede más de lo que esperábamos, pero debemos tener la actitud y humildad de saber que todo es en el momento que debe ser, no cuando nosotros asumimos que debe ocurrir. Mientras ocurre, disfruta lo que tienes, porque sino en el camino te frustras al pensar en lo que deseas y no tienes, y no agradeces lo que si tienes.
Como decía antes, todo en la vida son etapas, nada "debería ser" ni "debió haber sido", simplemente es cuando tiene que ser. Además, siempre la vida nos concede más de lo que esperábamos, pero debemos tener la actitud y humildad de saber que todo es en el momento que debe ser, no cuando nosotros asumimos que debe ocurrir. Mientras ocurre, disfruta lo que tienes, porque sino en el camino te frustras al pensar en lo que deseas y no tienes, y no agradeces lo que si tienes.
Y la cuarta, y última ley, dice: "Cuando algo termina, termina".
Simplemente así. Si algo terminó en nuestras vidas, es para nuestra
evolución, por lo tanto es mejor dejarlo, seguir adelante y avanzar ya
enriquecidos con esa experiencia. Así de simple, no hay que darle muchas vueltas: borrón y cuenta
nueva. Para que complicarse y caer en procesos de tristeza y depresión
por lo que ya no es. Hay que avanzar de la manera que la vida nos pone
en el camino. No podemos andar viendo para atrás. Ubícate en qué deseas,
y desde donde estás, y con lo que has aprendido, avanza. Qué es lo que
tienes que hacer para llegar a donde deseas y para adelante.
No
voy sola rumbo a un nuevo año, voy contigo mi dulce ángel y en cada
salón que entre, a cada persona que se cruce en mi camino, en cada
minuto que pase en el resto de mi vida, tu estarás presente. Viernes 13
del año 2013, día de cambio y transformación, día de principio y fin, tu
avanzaste hacia una nueva vida, cumpliste tu misión, yo me quedo para
seguir aprendiendo hasta que llegue el día que nos volvamos a encontrar.
Hasta ese entonces, mi amor eterno hermana querida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario